martes, 18 de octubre de 2016

El Miquixtli y Los Niños | Día de Muertos

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La cultura de mi país es lo mejor que puede existir, no estoy diciendo que es la mejor, simplemente amo profundamente las costumbres de México y la muerte es algo que lejos de asustarnos, lo tomamos con filosofía pero sobre todo con humor y mucho arte. 

Antes de ser colonizados por los españoles, las culturas prehispánicas tenían como deidad al Dios "Miquixtli" en especifico, los aztecas.
"La organización de las naciones unidas para la educación, la ciencia y cultura (ONESCO) declaró el 7 de noviembre del año 2003 la festividad mexicana del día de muertos como patrimonio cultural de la humanidad"
Fuente: UNESCO




UN POCO DE CULTURA MEXICANA

Miquixtli es el Dios de la muerte para los aztecas, que se deriva de las palabras "mextli" (Luna) y Tecciztecatl (Dios de la luna). Las culturas prehispánicas situadas en México, creían que después de la muerte, tu alma se transportaba al "mictlan" o ciudad de los muertos. La muerte en ese entonces era algo muy diferente a lo que hoy conocemos, morir era sinónimo de valentía, de honor y de lucha. Es por eso los guerreros, se abatían para entregar su vida a los dioses de la manera más honorable, derramando sangre para ellos. Pues la sangre se consideraba algo sagrado. 

La cosmovisión de la muerte en el mundo prehispánico era algo muy diferente a lo que pensamos hoy de ella, actualmente pensamos que la vida y la muerte son cosas muy distintas, antes eran parte de una sola cosa; equilibrio. 

En muchos países, se tiene en mente a los antiguos mexicanos como salvajes sanguinarios, pues al realizar actos de sacrificios humanos, se convertían en inhumanos. La verdad es que para entender la filosofía de estas culturas, se debe leer, investigar y tener la mente muy en alto para poder romper paradigmas y entender su mentalidad.





¿QUÉ ES LA MUERTE MAMÁ

Un día, me encontraba en la sala de espera con el pediatra, una señora esperaba con su hijo de aproximadamente ocho o diez años, este tenía cara de querer preguntar, pero la mamá tenía cara de no querer responder preguntas. El pequeño aprovechó y le dijo; "Mamá ¿Qué va a pasar cuando te mueras?" todos en la sala escuchamos la pregunta pero volteamos a otros lados para no incomodar a la señora, lo sorprendente fué lo siguiente; "No va a pasar nada, quizá no me puedas ver, pero voy a estar siempre contigo" y el niño siguió preguntando; "¿Y quieres que te entierre como a mi abuelo o que te haga en cenizas como a mi tío?. Dije entre mi, ¡Dios mío! ¿Qué preguntas son esas? pero la madre con toda serenidad contestó; Me gustaría que me hicieran como a tu tío, así podrías sembrarme junto al árbol de jacarandas que está en el jardín" y el niño dijo "Mamá, así sabré como diferenciar cuando estás triste o feliz, si el árbol da flores quiere decir que estás feliz ¿Verdad?" y la madre le respondió; "si mi amor" ... Acababa de presenciar una de las maneras más preciosas y respetuosas de como hablarle a un niño de la muerte. 

Porque todo el tiempo, desde que a nosotros nos tocó ser niños, nos llenaban la cabeza con ideas vanas de la ida de una persona, nos metían miedo acerca de los fallecidos, que si la llorona, que si los fantasmas, que si la calaca o el diablo, todo entorno a ese tema, era de miedo y era mejor evitarlo. 

¿Porqué llenarlos de ese sentimiento cuando podemos hablarles a nuestros pequeños bebesaurios de estos temas de manera respetuosa? No es nada del otro mundo. 

EL MIQUIXTLI Y LOS NIÑOS 

Lo más respetuoso que podemos iniciar haciendo, es explicarles que todo tiene un ciclo, un inicio y un fin, que no tenemos la vida comprada y así como un día estamos felices y al otro confundidos, lo mismo pasa con la muerte, es algo natural y que es completamente normal sentirnos triste por la partida de un ser querido, la tristeza es valida en estos casos. 

Aprendamos a enseñar a nuestros niños, que la muerte es algo que debemos celebrar, no porque nos alegremos de que alguien se fué para siempre, más bien porque se acabó un ciclo e inicia uno mejor, no solo para la persona que se marchó, si no para todos los que estuvieron con presentes en la vida de quien se marchó.

Porque es importante también enseñarles a valorar los momentos que se tienen, porque lo importante no es cuantos bienes cogiste en esta vida, si no las acciones y vivencias que compartes con las demás almas de este planeta que se cruzaron en tu camino, en el camino de nuestros hijos. 

Si eres de México, explica a tus hijos, no solo los vistas de su personaje favorito o de catrina porque todo mundo lo hace. Realiza tu labor como guía para ellos, narra alguna historia que recuerdes tu familia te contó, enséñales que la muerte no solo es salir a la calle a pedir dulces vestido de "algo". Crea una tradición significativa, involucralos en la puesta del altar de muertos, cuéntale que a tu abuelita le gustaba mucho comer pan dulce con su café y por eso lo pones, para honrarla, para recordar que aún sigue viva aunque su cuerpo no lo esté.

Acabamos con una frase preciosa que Octavio Paz citó en "El Laberinto de la Soledad":

"El mexicano frecuenta a la muerte, la burla, la acaricia, duerme con ella, la festeja, es uno de sus juguetes favoritos y su amor permanente"